Entre Banksy y la pintada ilegible: el grafiti vino para quedarse

Desde su nacimiento y eclosión en los años 80, el arte urbano se ha ido convirtiendo en una parte innegable de nuestra cultura

Repasamos algunos de los estudios y reportajes más precisos que se han realizado para comprender su innegable vínculo con los jóvenes y con la protesta social

Sus contenidos, sus mensajes, su versatilidad y su objetivo de denuncia han convertido estas expresiones creativas en el nuevo arte de nuestro siglo  

Captura

Si preguntamos a varias personas qué imagen se les viene a la cabeza con la palabra grafiti, unos pensarán inmediatamente en el garabato, la pintada ilegible que afea la fachada más blanca de su edificio o su tren diario; otros seguramente nos hablarán de Banksy y todo el misterio de su anonimato, y algunos más pensarán en la intervención artística con la que su barrio se inundó de color y de denuncia social. Así de versátil y de complejo es hoy el arte urbano, el ‘street art’ o el arte en la calle. Es decir, hasta en su denominación. Grafiti es la mejor denominación por ser la que mejor recuerda su origen y la que se mueve en el equilibrio entre la pintada ilegible y el arte más sofisticado. No deja de ser un arte cercano y casi siempre hecho por jóvenes, que todos conocemos de una forma u otra y que ha desatado todo un compendio de estudios, la gran mayoría de ellos centrados en el debate (muy reduccionista) sobre si es arte o vandalismo.

Seguir leyendo “Entre Banksy y la pintada ilegible: el grafiti vino para quedarse”

SEPTIEMBRE

persons-760930_1280

Cuando hablamos del mes de septiembre, creo que para la mayoría de las personas supone un cúmulo de sentimientos encontrados, un altibajo emocional, aunque dependiendo de la época de la vida en la que nos encontremos lo vemos como un mes más positivo o menos. Seguir leyendo “SEPTIEMBRE”

¡Alfabetización técnica y profesional sí, pero con una previa alfabetización básica!

ruler-1246653_640

Sería necesario hacer un glosario sobre los distintos tipos de alfabetización, pero nos saltamos ese paso y damos por asumido el significado más extendido, lo que nos viene a todos y todas a la cabeza cuando hablamos de aprender a leer y a escribir. Dicho esto, preguntémonos: ¿Es siempre imprescindible este aprendizaje para desarrollar otro tipo de competencias? ¿Es básico, por ejemplo, para obtener una formación técnica y profesional? La UNESCO, con la celebración del Día Internacional de la Alfabetización 2018 los 8 de septiembre, apuesta por que sí.

Leer y escribir es considerado como parte de lo que sería una alfabetización funcional, o el conjunto de competencias que pueden lograr que una persona realice aquellas actividades necesarias para el funcionamiento eficaz de su grupo y su comunidad. Esta alfabetización funcional permitiría, por tanto, no solo que una persona trabaje, sino que se integre en estructuras sociales mayores y contribuya a hacerlas competentes. Parece evidente, ¿no? Deseable, ¿verdad? Pues en el mundo sigue habiendo 102 millones de jóvenes entre 15 y 24 años que carecen de competencias de alfabetización básicas, según datos de 2017 del Instituto de Estadística de la UNESCO.

Y en un planeta tierra cada vez más capitalizado y tecnificado, estamos de acuerdo con esta lucha. No podemos permitir que una parte tan considerable de la población humana se quede fuera del desarrollo por cuestiones educativas. Y no podemos olvidar que la alfabetización digital, también deseable, es imposible sin una alfabetización básica, en pos de una alfabetización integral. Son necesarias políticas y programas que aboguen por esto, por integrar lo más sencillo con lo más complejo, como es el abordaje de una tasa de desempleo joven mundial del 13%, según datos de la OIT de 2018. Además, las mujeres tienen aún menos probabilidades de encontrar un empleo, por eso hay programas específicos para ellas.

En esta tarea se afanan muchos proyectos de cooperación al desarrollo, muchos agentes y organizaciones cooperantes, a los que quiere honorar hoy también, 8 de septiembre, la AECID. Rescatamos un ejemplo llevado a cabo por la FAD, Fundación de Ayuda contra la Drogadicción, que se entiende en este sentido de alfabetización integral. El proyecto “Inserción laboral e impulso a micro-emprendimientos de jóvenes y mujeres en riesgo social en Esmeraldas” tuvo como objetivo la empleabilidad juvenil y de la mujer potenciando las diferentes esferas del desarrollo personal, que abarcan habilidades básicas de promoción educativa a la vez que capacitación profesional. Se trata de un caso de éxito financiado por la AACID y que impactó en 1.295 personas, y que bajo el lema “Emprende y aprende” tuvo también su visibilidad local.

Y es que el tercer sector contribuye mucho en este sentido, pero, como indican desde la UNESCO: “La situación de la alfabetización y las competencias de los jóvenes y adultos (…) exige una mayor atención política”. Señalan que muchos y muchas jóvenes, que se incorporan al aprendizaje de un oficio carecen de las competencias de alfabetización necesarias para completarlo con éxito y apuntan que estudios recientes publicados por la OCDE destacan la falta de competencias de alfabetización como un obstáculo que impide el pleno aprovechamiento de los programas de aprendizaje en el trabajo.

Por todo ello, decimos rotundamente: ¡Alfabetización técnica y profesional sí, pero con una previa alfabetización básica! Solo eso permitirá otra de las tendencias deseables del siglo XXI globalizado: el aprendizaje a lo largo de toda la vida. Que este Día Internacional de la Alfabetización 2018 dé frutos en este sentido, ya sean a nivel de compromiso político, de promoción de experiencias con enfoque integral y, por ende, de consolidación de la red que promueve esta forma de acción social. Vistos así, los Días Internacionales cobran mucho más que un sentido de sensibilización o definición del problema… También son parte de la solución.

La formación y la experiencia, ¿claves contra el persistente paro juvenil?

Expertos del estudio ‘Jóvenes y empleo. Escenarios de futuro’ defienden estos factores como la mejor fórmula contra la precariedad con horizonte 2022

La tasa de desempleo entre menores de 25 años no consigue bajar del 34% y la gran mayoría de ocupados tiene estudios universitarios o de Educación Secundaria

Inmaculada Cebrián: “La brecha social por la falta de cualificación va a ser un factor muy importante”

jovenes

Las nefastas consecuencias de la crisis no cesan. No dan respiro en muchos aspectos sociales, pero es en los jóvenes donde parecen rozar la permanencia. Por eso los investigadores siguen intentando vislumbrar un horizonte algo esperanzador para ellos, basado en todas aquellas claves de futuro que permiten poner freno al desempleo juvenil. Porque los datos son irrefutables, como ya abordamos anteriormente en este blog. La última Encuesta de Población Activa (EPA), correspondiente al primer trimestre del año y hecha pública este verano, desvela que la tasa de paro entre menores de 25 años se ubica en toda España en el 34%, casi la tercera parte de la población. Ha bajado en los dos últimos años, pero apenas se genera empleo estable para ellos. La precariedad, la temporalidad y la ‘subocupación’ siguen más que presentes.

Ante todo ello, ¿qué nos dicen los expertos? El estudio ‘Jóvenes y empleo: escenarios de futuro’ ha querido poner sobre la mesa varias posibilidades. Ha sido elaborado por el Centro Reina Sofía sobre Adolescencia y Juventud de la Fundación de Ayuda contra la Drogadicción (FAD) y analiza el futuro de la empleabilidad juvenil en España en un horizonte hasta el año 2022.

El análisis de este último estudio es la continuación del informe anterior ‘Jóvenes y empleo. Una mirada desde el Derecho, la Sociología y la Economía’, que realizó un grupo de investigadores dirigidos por Ricardo Escudero y en el que se analizaba la empleabilidad de los jóvenes españoles menores de 30 años. Ahora se han querido dilucidar los pasos que se deben seguir para diseñar un marco regulatorio que ayude a equilibrar las fuerzas del mercado de trabajo y mejorar definitivamente el bienestar del colectivo juvenil. Para ello, aplicando técnicas cualitativas diseñadas de acuerdo con la metodología Delphi, se ha consultado a expertos con diferentes perfiles, procedentes de varias disciplinas e instituciones, pero todos con el rasgo común de haber estado relacionados con la población joven en algún momento de su actividad profesional.

El dato más revelador del informe es que una alta mayoría de estos expertos (82,2%) afirma que el acceso al empleo para las personas más formadas será más fácil. No obstante existen posiciones muy divididas sobre la idea de si una mayor formación implica un empleo de mayor calidad. En esta línea, el 93,2% opina que quienes solo tengan una formación básica tendrán grandes dificultades para encontrar trabajo. “El acceso al empleo de personas más formadas será más fácil, aunque una mayor formación no implique, necesariamente, un empleo de mayor calidad”, señala. ¿Es la única garantía? No, pero sí la más eficaz. De hecho, apuntan que la Formación Profesional se posiciona como la titulación que más aumento de empleabilidad generará en el horizonte estudiado (95,6%).

Inmaculada Cebrián es doctora en Ciencias Económicas por la Universidad de Alcalá de Henares y está especializada en ámbitos como el desempleo, la precariedad y las desigualdades salariales. Es la autora de la sección del estudio referente a la población juvenil en su contexto. Durante la presentación del mismo, estas fueron sus impresiones sobre la importancia de la brecha social generada por la falta de formación:

Hay algunos datos de la última EPA que vienen a respaldar parte de esta reflexión. Por ejemplo, si analizamos los índices de personas ocupadas en la actualidad, de los 20 millones que actualmente disponen un empleo, más de 8 millones tienen Educación Superior; y prácticamente la misma cantidad finalizaron sus estudios en el Bachillerato. La formación cumple aquí un papel primordial, puesto que de la cantidad total de ocupados, tan solo 188.000 personas tienen incompletos los estudios primarios y alrededor de 33.000 son analfabetos.

Seguir leyendo “La formación y la experiencia, ¿claves contra el persistente paro juvenil?”

Salir de fiesta sin miedo: datos que obligan a combatir la violencia sexual nocturna

Más de la mitad de las mujeres en España ha vivido estos episodios en espacios de ocio nocturno, según un informe de Noctámbul@s

Otro estudio de las universidades de Granada y Castilla-La Mancha pone el foco en las “múltiples formas” de acoso

Cada vez más festivales de música, conciertos, fiestas locales y ferias de todo tipo cuentan con ‘Puntos Violeta’ de ayuda y asesoramiento

noesno

¿Por qué volver a casa sola tiene que ser un riesgo? ¿Es necesario mirar cómo nos vestimos si acudimos a un festival de música? ¿Debemos estar continuamente defendiéndonos de posibles conductas de acoso y agresión sexual en el contexto del ocio nocturno? Una sociedad moderna no puede permitirse una respuesta resignada a estas preguntas, como si las mujeres tuviéramos que aceptar que el mundo es como es y que la igualdad es imposible de alcanzar cuando sales de tu casa al anochecer. Los numerosos casos de acoso y agresiones por la noche han ido haciendo necesario sentar las bases de medidas contra una realidad que aceptábamos como normal, sin serlo. Los datos han obligado a ello. Movimientos feministas y administraciones públicas se ha puesto en marcha.

¿Qué cifras han generado la alarma? Los estudios son numerosos. Desde hace sobre todo dos décadas se han multiplicado todos los datos que alertan de la violencia sexual durante el ocio nocturno. Uno de los más llamativos de los últimos meses es el Informe Noctámbul@s, que analiza la incidencia de las agresiones sexuales en discotecas, conciertos, fiestas populares y otros ámbitos lúdicos. También estudia la relación entre estos contextos y el consumo de sustancias como el alcohol y las drogas. Una conclusión muy tajante: el 57% de las mujeres en España afirma haber experimentado “situaciones de violencias sexuales normalizadas” en espacios de ocio a lo largo de su vida, algo que solo manifiesta el 4% de los hombres.

La mayor incidencia de agresiones sexuales en el ámbito nocturno y, especialmente, en entornos relacionados con el ocio se debe, según los responsables del estudio, a que en estas situaciones rigen otro tipo de normas sociales y “hay una alta permisividad”. “La noche se relaciona habitualmente con la sexualidad. Una noche acaba bien cuando hay sexo, lo cual estaría bien si no estuviéramos inmersos en un contexto patriarcal”, explica al respecto la investigadora Ana Burgos, una de las responsables del informe.

Captura
Campaña de Noctámbul@s contra la violencia sexual en la noche

Y es que las cifras lo constatan. De hecho, una de las conclusiones que se desprende de la encuesta que acompaña el informe es que los hombres tienen más dificultades que las chicas para percibir e identificar las violencias sexuales que ocurren en su entorno, debido a la normalización de ciertas conductas. “Pocos chicos se identifican como agresores”, indican los autores del informe. Es decir, el camino por recorrer en cuanto a la ‘desnormalización’ de estas conductas no es precisamente corto.

Hay muchos ejemplos. En el caso de situaciones como comentarios incómodos de chicos a chicas, el 38% de ellas afirma presenciarlas “siempre” que sale de fiesta, frente al 13% de los hombres; el 34% de las mujeres afirma presenciarlos “muy a menudo”, frente al 24% de ellos; y el 19% de las chicas los escucha “algunas veces”, frente al 28% de ellos. Para el 7% de las mujeres son “pocas veces” las que presencian estas situaciones, mientras que los hombres que creen que esta situación se produce con poca frecuencia son el 27%. El informe destaca también que otros comportamientos agresivos como los “acorralamientos” ocurren “siempre o muchas veces” para el 9% de las mujeres; los tocamientos, para el 38%; magreos y forcejeos, para el 10%; violaciones con fuerza, para el 1,3%; y violaciones sin fuerza, para el 10%.

Seguir leyendo “Salir de fiesta sin miedo: datos que obligan a combatir la violencia sexual nocturna”