¡Viva la juventud! ¡Viva!

*Beatriz Martín Padura

Jaime Gil de Biedma decía así, en su poema “No volveré a ser joven”:

Que la vida iba en serio
uno lo empieza a comprender más tarde
-como todos los jóvenes, yo vine
a llevarme la vida por delante.

¿Como todos los jóvenes? ¿Quiénes y cómo son todos esos jóvenes? Eso es lo que nos cuestionamos cada día desde el Centro Reina Sofía sobre Adolescencia y Juventud de Fad, con el objetivo de ampliar la mirada, y enfocarla mejor, sobre lo que significa ser joven.Teniendo en cuenta que los itinerarios a la vida adulta cada vez son más variados, más difusos y más complejos, no existe una respuesta fácil, por eso la abordamos desde la no-generalización, como queda patente en la última campaña de la Fad: “The Real Young” o en la campaña “La verdad sobre la juventud”, del CJEx.

Ideas como «las y los jóvenes pasan de todo», son “ninis”, no saben de casi nada… Son fácilmente refutables basándonos en los resultados de nuestras investigaciones y de los datos disponibles en el ProyectoScopio. Sabemos que la juventud española considera muy importante el ser “solidaria”, “generosa” o “comprometida”; sabemos que, con la crisis, las tasas de escolarización han aumentado y que la tasa de jóvenes inactivos que no estudian se ha reducido; sabemos que saben de música, de cine, de literatura, de pintura y de temas que nosotros, como adultos, sabemos menos, como la economía solidaria.

Dejar huella quería
y marcharme entre aplausos
-envejecer, morir, eran tan solo
las dimensiones del teatro.

Y, sí, quieren trascender y encontrar su hueco en el mundo, que se les presenta más ancho (globalizado) que nunca. Como nuestras generaciones anteriores, son edades que se han visto forzadas a emigrar en busca de un empleo o bien a aferrarse o regresar al hogar familiar de origen. Es otro de los factores que los y las diferencia de sus progenitores: se hacen mayores con menos posibilidades de movilidad residencial o de formar una familia, a pesar de sus deseos, reordenando prioridades. 

Los datos también nos dicen que tienen peores indicadores de salud mental respecto a generaciones anteriores, lo cual puede llegar a limitar sus posibilidades de desarrollo. En concreto, son especialmente vulnerables a este riesgo las mujeres jóvenes y las juventudes en riesgo de exclusión social,complicando en mayor medida sus opciones de maduración psico-social.

Pero ha pasado el tiempo
y la verdad desagradable asoma:
envejecer, morir,
es el único argumento de la obra.

Hacer un seguimiento cercano y continuado de lo que es, de verdad, la juventud, es un imperativo para desarrollar políticas y/o estrategias de orientación y acompañamiento de la misma y hacer que viva. Conocer a la población joven para ayudarle a asumir su condición y otorgarle el papel que le corresponde en el siglo XXI es, ni más ni menos, la vocación del Centro Reina Sofía sobre Adolescencia y Juventud de Fad. Y en ello estamos, con el apoyo de Santander y Telefónica, tratando de que, además, los y las jóvenes sean agentes de cambio social a través de sus propias vidas, dejándoles escribir sus argumentos, alentándoles a no envejecer antes de tiempo, viviendo desde la mayor expresión de sus capacidades.  

*Beatriz Martín Padura es la directora general de Fad. Licenciada en Psicología, coach, MBA y experta en transformación digital de negocio y en procesos de innovación en oenegés, cuenta con una trayectoria profesional que la ha llevado a puestos de responsabilidad en empresas y organizaciones: Google, ONO, DELL, Instituto Europeo para la Gestión de la Diversidad y Ayuda en Acción, entre otras. Es una apasionada del mundo que le ha tocado vivir y del poder de la juventud para hacerlo mejor. 

Un comentario sobre “¡Viva la juventud! ¡Viva!

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *